Perderse entre viñedos – primavera en la Ribera del DueroPerderse entre viñedos – primavera en la Ribera del Duero

Primavera en la Ribera del Duero Con la llegada del buen tiempo apetece salir a pasear, tomar el sol y disfrutar de paisajes llenos de verde y de flores. Un lugar donde perderse y ver nacer la esencia de la primavera son los viñedos. Esta época es uno de los momentos idóneos para visitar la Ruta del Vino Ribera del Duero y contemplar el florecimiento de sus vides, la polinización y la formación de los primeros granos de uva que, pasados unos meses, se convertirán en algunos de los mejores vinos de la Península.


A escasos 60 minutos de Madrid, esta zona que transcurre a lo largo de cuatro provincias distintas (Burgos, Segovia, Soria y Valladolid), ofrece una de las mejores opciones para combinar la visita a los paisajes de primavera con actividades que giran en torno a una gastronomía y vino única. Y todo ello para disfrutarlo en parejas, en familias o con amigos.


Una Ribera para relajarse
Ribera del Duero nos da la posibilidad de combinar enoturismo y spa. Encontramos propuestas como la del Hotel AF Pesquera, que nos invita a pasear en bicicleta, asistir a un taller de coctelera relajarnos en el Spa o visitar el Museo Provincial del vino y gozar de una experiencia enogastronómica propia de esta tierra de vino.


Una Ribera para brindar por la amistad
Muchas son las alternativas que nos ofrece la Ruta del Vino Ribera del Duero para hacer planes con amigos, familia o parejas, una visita a viñedos, a bodegas con degustaciones y catas de vino que no nos dejaran indiferentes. En este sentido destaca la visita especializada a viñedos y bodegas, además de degustaciones y catas de vinos propios de cada casa. Bodegas Comenge quePerderse entre viñedos apuestan por la degustación de tres vinos, entre ellos su D. Miguel 2009 Reserva, o Bodegas Ismael Arroyo que permite conocer la bodega subterránea del siglo XVI y degustar el vino ValSotillo Crianza, premiado con 93 puntos en la prestigiosa Guía Peñín


Las Bodegas y Viñedos Real Sitio de Ventosilla ofrecen visitas guiadas por la bodega culminada con una cata de dos vinos acompañados de un picoteo de ibéricos, queso y aceite Prado Rey. Bodegas Protos abre sus puertas para hacer un recorrido guiado que incluso recorre la parte de la bodega al interior de la montaña, y para terminar el trayecto nada como una buena cata de vino. Por su parte, la Bodega Histórica Don Carlos organiza la Cata “Top 10 RIibera”, que permite catar algunos de los mejores Reservas y Grandes Reservas de la D.O. Ribera del Duero. Finalmente, Bodegas Félix Callejo ofrece también venta de cosméticos para la enoterapía.


Un plan alternativo hecho especialmente para primavera lo ofrece la Finca Villacreces. Este establecimiento propone una visita por sus viñedos pero de forma original y ecológica, ya que pone a disposición de sus clientes unas bicicletas eléctricas para poder recorrer toda la zona que rodea a la bodega.


Una Ribera para los que se quieren
Las alternativas para enamorados se ofrecen en la Bodega Arzuaga, donde los visitantes podrán disfrutar de un plan caracterizado por un Wine Ritual y un Menú Romántico para aquellas parejas que se animen a visitar la Ruta del Vino.


Por su parte, La Vida Vino-Spa hotel ofrece también un plan para parejas, con noche de hotel, cata de vinos ‘divierte bocas’ y visita a una bodega y al Castillo de Peñafiel para completar la experiencia. Y por último, el Lagar de Isilla que da la posibilidad de conocer la Ribera en pareja, alojarse en su hotel enológico y visitar su bodega, en un entorno tan privilegiado como el Monasterio de la Vid.


Castillo de Peñafiel - Museo Provincial del VinoUn viaje al pasado medieval de la zona
Con la llegada de la primavera, la Ruta del Vino Ribera del Duero propone también un recorrido en familia o entre amigos por los castillos más representativos de la región, algunos de ellos reconocidos como Bien de Interés Cultural y presididos por grandes campos de viñedos. Cuando el visitante se adentra en la Ribera del Duero, encuentra numerosas fortificaciones, representativos elementos arquitectónicos que evidencian la riqueza histórica de la zona y descubren la región a través de un itinerario histórico y patrimonial. Entre ellos destacan edificaciones únicas como el Torreón de los Guzmanes, la Torre Castillo de Langa del Duero, o el Castillo de Peñafiel.En cualquier caso, esta primavera toca perderse entre viñedos en la Ribera del Duero.


Fuente: Promotourist

Primavera en la Ribera del Duero Con la llegada del buen tiempo apetece salir a pasear, tomar el sol y disfrutar de paisajes llenos de verde y de flores. Un lugar donde perderse y ver nacer la esencia de la primavera son los viñedos. Esta época es uno de los momentos idóneos para visitar la Ruta del Vino Ribera del Duero y contemplar el florecimiento de sus vides, la polinización y la formación de los primeros granos de uva que, pasados unos meses, se convertirán en algunos de los mejores vinos de la Península.


A escasos 60 minutos de Madrid, esta zona que transcurre a lo largo de cuatro provincias distintas (Burgos, Segovia, Soria y Valladolid), ofrece una de las mejores opciones para combinar la visita a los paisajes de primavera con actividades que giran en torno a una gastronomía y vino única. Y todo ello para disfrutarlo en parejas, en familias o con amigos.


Una Ribera para relajarse
Ribera del Duero nos da la posibilidad de combinar enoturismo y spa. Encontramos propuestas como la del Hotel AF Pesquera, que nos invita a pasear en bicicleta, asistir a un taller de coctelera relajarnos en el Spa o visitar el Museo Provincial del vino y gozar de una experiencia enogastronómica propia de esta tierra de vino.


Una Ribera para brindar por la amistad
Muchas son las alternativas que nos ofrece la Ruta del Vino Ribera del Duero para hacer planes con amigos, familia o parejas, una visita a viñedos, a bodegas con degustaciones y catas de vino que no nos dejaran indiferentes. En este sentido destaca la visita especializada a viñedos y bodegas, además de degustaciones y catas de vinos propios de cada casa. Bodegas Comenge quePerderse entre viñedos apuestan por la degustación de tres vinos, entre ellos su D. Miguel 2009 Reserva, o Bodegas Ismael Arroyo que permite conocer la bodega subterránea del siglo XVI y degustar el vino ValSotillo Crianza, premiado con 93 puntos en la prestigiosa Guía Peñín.


Las Bodegas y Viñedos Real Sitio de Ventosilla ofrecen visitas guiadas por la bodega culminada con una cata de dos vinos acompañados de un picoteo de ibéricos, queso y aceite Prado Rey. Bodegas Protos abre sus puertas para hacer un recorrido guiado que incluso recorre la parte de la bodega al interior de la montaña, y para terminar el trayecto nada como una buena cata de vino. Por su parte, la Bodega Histórica Don Carlos organiza la Cata “Top 10 RIibera”, que permite catar algunos de los mejores Reservas y Grandes Reservas de la D.O. Ribera del Duero. Finalmente, Bodegas Félix Callejo ofrece también venta de cosméticos para la enoterapía.


Un plan alternativo hecho especialmente para primavera lo ofrece la Finca Villacreces. Este establecimiento propone una visita por sus viñedos pero de forma original y ecológica, ya que pone a disposición de sus clientes unas bicicletas eléctricas para poder recorrer toda la zona que rodea a la bodega.


Una Ribera para los que se quieren
Las alternativas para enamorados se ofrecen en la Bodega Arzuaga, donde los visitantes podrán disfrutar de un plan caracterizado por un Wine Ritual y un Menú Romántico para aquellas parejas que se animen a visitar la Ruta del Vino.


Por su parte, La Vida Vino-Spa hotel ofrece también un plan para parejas, con noche de hotel, cata de vinos ‘divierte bocas’ y visita a una bodega y al Castillo de Peñafiel para completar la experiencia. Y por último, el Lagar de Isilla que da la posibilidad de conocer la Ribera en pareja, alojarse en su hotel enológico y visitar su bodega, en un entorno tan privilegiado como el Monasterio de la Vid.


Castillo de Peñafiel - Museo Provincial del VinoUn viaje al pasado medieval de la zona
Con la llegada de la primavera, la Ruta del Vino Ribera del Duero propone también un recorrido en familia o entre amigos por los castillos más representativos de la región, algunos de ellos reconocidos como Bien de Interés Cultural y presididos por grandes campos de viñedos. Cuando el visitante se adentra en la Ribera del Duero, encuentra numerosas fortificaciones, representativos elementos arquitectónicos que evidencian la riqueza histórica de la zona y descubren la región a través de un itinerario histórico y patrimonial. Entre ellos destacan edificaciones únicas como el Torreón de los Guzmanes, la Torre Castillo de Langa del Duero, o el Castillo de Peñafiel.En cualquier caso, esta primavera toca perderse entre viñedos en la Ribera del Duero.


Fuente: Promotourist

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